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29 de octubre de 2007 |
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Principal
El viaje de Pablo 2007 (¡Nuevo!)
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Se aporta en este apartado información de utilidad para los trenes que hacen el recorrido transiberiano. Los trenes | Los billetes | Los precios Transiberiano hace referencia a una línea (o mejor, a un conjunto de líneas) que son recorridas por una variedad de trenes comerciales. Se distinguen fundamentalmente cuatro categorías:
Hay que tener en cuenta además que los trenes se identifican con un número y una letra (cirílica). Esta letra es más importante de lo que parece, ya que suele haber varios trenes con el mismo número, pero sólo la letra identifica en concreto el servicio que queremos. Las clases son tres (son aproximadamente las mismas tanto para trenes rusos como chinos):
Los trenes consisten en un número variable de coches cama, un vagón restaurante (que cambia según el país: es decir, aunque el tren sea ruso, en china el restaurante será chino, etc.) y un coche para el tren del supervisor del tren, que suele estar en el medio. Es la máxima autoridad del tren y a quien debemos referirnos en caso de tener algún problema. Los mayores problemas que uno puede encontrarse en ellos son los rusos con exceso de afición etílica. Son seguros, siendo las únicas medidas de seguridad a tomar las que dicta el sentido común. Este es el esquema típico de un coche:
El restaurante es un lugar caluroso, con una carta desproporcionada pero en el que a la hora de la verdad no tienen más que dos platos. Suele estar limpio pero todo lo que se se sirve es caliente. No resulta caro pero la comida puede acabar cargando. Nuestra experiencia es que se usa más como lugar de reunión y para jugar a las cartas (particularmente poblado en los trenes chinos). Las mejores opciones para el avituallamiento consiste en los supermercados antes de iniciar el viaje y comprar en los animados mercadillos que aparecen en los andenes de las estaciones grandes. Cada coche es atendido por un par de azafatas/os (provodnik para ellos y provodnitsa para ellas), que son los que se encargan de mantener decentes los baños y en general, solucionar los problemas que puedan surgir. Algunos de ellos son extremadamente simpáticos. Otros parece que te están haciendo permanentemente un favor. Son los que te proporcionan las sábanas limpias (a veces hay que pagar por ellas - vienen empaquetadas y selladas) e ¡IMPORTANTE! al principio del viaje se quedan con los billetes; lo normal es que te los den cuando llegas a tu destino, pero tampoco es regla fija. En todos los coches hay un samovar (la versión rusa de una kettle o calentador de agua) del que puedes obtener todo el agua hirviendo que quieras, así que es recomendable que en tu equipaje incluyas té/café/leche/sopa/chocolate y azúcar. Un té a media tarde cruzando Siberia es una experiencia sencilla pero gratificante. Los baños están razonablemente limpios, siempre a la discrección de las azafatas/os. Puesto que descargan directamente a la vía, las provodnitsas los cierran media hora antes de llegar a una ciudad para abrirlos media hora después. Los trenes rusos no van equipados con duchas, por lo que es una buena idea antes de empezar el viaje hacerse con una pequeña manguera flexible que pueda ajustarse al grifo, ya que es la única manera de simularla. En el caso de hacer el viaje desde Beijing y utilizar un tren chino, sí que se dispone de duchas, una para cada dos compartimentos, pero únicamente para 1ª clase. El elevado coste en comparación con la segunda hace que no merezca la pena el gasto extra. Nuestro viaje, por ejemplo fue realizado en trenes rápidos de marca, en concreto, el "Ural", el "Baikal" y el "Vostok", en clase kupe. Son bastante variados... nosotros vimos al menos tres modalidades: pulsa para ampliar. pulsa para ampliar.
La información que se proporciona es la siguiente y es similar en los trenes; respecto al último billete:
Los precios se van incrementando año a año y dependen tremendamente de la cotización del rublo en los mercados internacionales. Se suele señalar entre 1 y 2 euros cada cien kilómetros en kupe (2ª clase) y entre 3 y 4 euros cada cien kilómetros en spalny (1ª clase), pero lo cierto es que estos precios son sólo una vaga referencia. En nuestros caso concreto, el trayecto entero (Moscú - Beijing) ascendió a un total de unos 7700 rublos (aproximadamente, para el cambio de 2004, 230€). Hay que esperar pagar más (entre un 10 y un 20%) si se reservan a través de una agencia rusa. Si se tramita desde España, el precio prácticamente se duplica. La necesidad de reserva es en realidad sólo auténtica a partir del Lago Baikal y especialmente si se quiere ir a China o Mongolia en un tren rápido de marca, ya que estos trenes tienen una frecuencia semanal. |
Última actualización 29 de octubre de 2007