Tricky |
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| Una bestia. Tricky es una bestia -y bajito. Empezó puntual. La gente estaba impaciente -con motivos... y con razón, por lo que vino después. Abrió con For Real, pero muy poco a poco, no silenciosamente -tampoco sigilosamente- pero casi, instrumentalmente. Bajo, batería, él, la cantante, teclados, guitarra y un cantante, de izquierda a derecha en el escenario de la Riviera. La batería estaba notablemente dura; los bajos, además de sonar fuerte, también tenían un nada despreciable contenido subsónico como la ideada pero nunca realizada batería de la Velvet; unos graves realmente pushantes, un volumen muy muy fuerte. Los momentos tranquilos de las canciones -que eran versiones reconocibles pero ni mucho menos simples reproducciones de las que aparecen en los discos- tenían esta base densa, contundente, pero esta maquinaria pesada no ahogaba la voz de Tricky, sino que se acompañaban mutuamente-al contrario de lo que sucedía con la voz femenina, que podía haber estado mejor aplificada o ecualizada o lo que fuera, mejor. Tricky sí que es un real spasman, un spastic pegando bandazos con la cabeza a un lado y otro y agitando su cuepo poseído por la música. Ya a la segunda o tercera canción se quitó la camiseta -ciertamente hacía calor. Cuando no canta, da la espalda -su torso- a la gente, y cuando canta, su perfil izquierdo. Con el brazo derecho dirige el grupo y con su música al público, entregado, por supuesto y entre canción y canción "thank you very very very very very very much". El último disco es más fácil de radiar, escuchar. De las canciones que no conocía, imagino que la mayoría serían de este último disco; bien, aunque sea más comercialete, en el concierto sonaron bien. Otras del Maxinquaye, Pre-Millenium tension, Juxtapose de las que recuerdo el título: Black steel, Christian sands, She said, Hot like a sauna. Para acabar ya, los bises: la leche. Después de 1h 10' aprox., vuelven tras los aplausos, gritos, berridos, silbidos... del público. Tocaron como unos 35' más, y a un ritmo que obligaba a querer más y más, a desear que aquello no parase. Parece que Tricky también se lo estaba pasando bien y acabó echando el resto. El hecho es que ahora tengo necesidad de más conciertos de este tío, y también de encontrar el de anoche grabado; lástima que a los que les gusta Tricky no fueran por unas u otras causas -o todas las mismas, aparentemente.. © Ivan Grande Moran :: yambria :: barcelona :: 2003 |