| Otro silencio.
El desconcierto al encontrar otro pasillo cerrado.
Para apagar el cigarro, aprieta con los dedos delgados el último
tramo de tabaco, que cae así fuera, separado de la boquilla,
en una especie de ritual de aniquilación de un crustáceo.
- Bueno pues poco a poco se va aprendiendo.
Y sigue su repaso por palabras y más palabras alemanas y su correspondiente
traducción en castellano. Trinken beber. Kirche iglesia. Y luego
llegan los tiempos verbales. La conversación está ya absolutamente
rota. Reisen viajar, el sigue con su retahíla, intentando engarzar
por temas.
- Y, en todos esos años, ¿volvía usted a España
por vacaciones?
- Urlaub vacaciones, weihnacht navidades, freuweihnacht felices navidades
- ¿Cuánto tiempo estuvo en Alemania?
- diez años y siete meses, del mes de mayo del sesenta hasta
diciembre del setenta y uno. Me despedí siete veces de la fábrica.
Luego volvía y me admitían otra vez. Yo tenía ganas
de volver.
- es que diez años son muchos años
- Entonces una señora me colocó en un garaje. Trabajaba
los domingos. Había un chico dice, mira se ha ido a Francia y
no viene, si quiere usted
- sustituirlo
- me despedí a los 64 años, porque allí nada más
que se cogían disgustos. Pensionist pensionista. También
dicen hospital que es internacional pero luego krankenhause.
Suenan en el reloj de pared, justo encima nuestro las campanadas de
las diez. El anciano recoge sus cosas. Ich gehe nach hause.
La media hora de cinta salta justo en ese momento.
S. dice que le ha visto por la noche ordenando las calles, recogiendo
papeles caídos, colocando las cajas amontonadas junto a los contenedores.
volver
[1] [2]
[3]
[volver al index]
© Tomás Muñoz Sacristán:: yambria :: barcelona
:: 2004
|