corresponsalias |
|
|
Belfast [2]
|
|
|
El sitio no estaba mal. Nuestra habitación tenía dos
literas y el baño era compartido. En la cocina té y café
gratis, y un frigorífico gigante con pegatinas para etiquetar
la comida. La televisión era también desproporcionadamente
grande, en esa pequeña salita con dos sofás en la que
casi todos estaban descalzos. Recuerdo que vimos una película
allí. Sólo quedaba un sitio libre que por casualidad quedó
ocupado un minuto antes de la escena de sexo. Un tipo alto, trajeado
y con bigote, que llevaba consigo una pequeña mochila de esas
que hacen feas aposta con colores fosforitos. Se sentó ruidosamente
y ojeó una revista. Al llegar la escena, ruborizado preguntó
“¿qué canal es este?”. Nadie dijo nada y él
se levantó y se fue.
Madrugamos al día siguiente para ir a visitar la Calzada de
los Gigantes. Todo el mundo parecía tener prisa en el albergue,
la habitación estaba vacía cuando subimos de desayunar.
Luego nos encontramos al hombre de pelo blanco en el pasillo, vestido
con un uniforme antiguo, elegante. Nos contó que antes había
trabajado en los trenes.
|