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- Sres de viajesplan, me dirijo a ustedes para expresarles en representación
de mí familia nuestra: desilusion, temor, descontento, malhumor,
rabia.......
Después de 24 años de casados sin poder realizar ni siquiera
el viaje de luna de miel, con mucho esfuerzo e incluso sin esperar a
cumplir nuestras bodas de plata en el 2005, por si acaso el año
que viene no podemos, este año decidimos dejarnos aconsejar por
paloma viajes en los que he confiado desde hace mas de 25 años,
y recibido una atención excelente, de lo cual después
de su consejo nos vamos convencidos de hacer ese viaje que hasta ahora
no hemos podido realizar, con un crucero en el: nuevo flamenco.
Desilusion:
La primera, fue cuando vimos la piscina, por no llamarle bañera,
aunque no nos esperábamos ninguna piscina olímpica, lo
digo por la ironía........
La segunda, el gimnasio en el cual confiaba mi hijo, que también
ha venido con nosotros en poder seguir con su rutina diaria sino igual,
al menos como mantenimiento, casi había que entrar de lado.
La tercera, la habitación, para cambiarse de ropa uno de nosotros,
el otro tenía que subirse encima de la cama o meterse en el servicio,
aparte del ruido ensordecedor de motores y del aire acondicionado que
hemos padecido día y noche durante todo el viaje, y como detalle
ni siquiera tenía su cesta de fruta como viene en la foto de
la revista, y que nuestros amigos que también han hecho cruceros,
se han encontrado el primer día de bienvenida en el barco. Son
pequeños detalles pero se agradecen, como las botellas de cava,
que dejaron en algunos camarotes, aunque yo no la recibí etc,
etc.
T emor:
En un momento de paseo por cubierta primero vimos mucho humo negro salir
de la chimenea pero cuando pasamos cerca de ella tuvimos que salir corriendo
pues no dejaban de caernos chispas incandescentes que también
salían de la chimenea con el peligro de llegar a quemarnos la
ropa ya que llegaban hasta la cubierta del barco. Mas tarde tuvieron
que enviar a varias personas a la carrera a limpiar con rapidez la cubierta
y después secarla para que lo vieran las menos personas posibles,
pues estaba llena de ceniza. Desde este momento y atando cabos, entre
lo que nosotros veíamos y lo que nos contaban y oíamos
a los demás, añadiendo que a partir de todo esto empezamos
a llegar tarde a los diferentes puertos, presentíamos que alguna
avería padecía el barco. Fue desde entonces que empezamos
a temer por nuestra integridad personal..

Descontento:
niza; el primer retraso.
la hora oficial de llegada tenia que ser a las 11 de la mañana
pero desembarcamos a las 13.00 horas. 2 horas menos de disfrute.
continúa
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