relatos del yugo |
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luego ya no me fijo como antes. La representatividad del ropaje se anulaba
para los pies. Curiosear sobre ello ocupó parte de mis paseos
adolescentes. Os lo voy a explicar. La gravedad plantea esa junta permanente entre muñeco
y suelo. Transpiración, deformabilidad, cuero, ruidos, permeabilidad,
sujeción, olor, seducción: ahí los zapatos. Mi último par será de color blanco, cuero
atado de la marca fosco; su valor económico en el mercado. Luis llegó a casa. La reunión de tipo
social terminó pronto y su jornada laboral podía empezar.
Descalzóse los mocasines caoba de la marca sebago para subirse
a la cocina. Conectó con los instrumentos. El muchacho vive solo.
Sus plantas se deforman, os digo que oí como la debilidad de
los músculos hicieron crujir cincuenta y dos huesos. Ensalivarse
con pan. Metió el café recién molido en el frigorífico
por si conservaba largo más tiempo el aroma. El último recubrimiento de las extremidades
inferiores ajenas pudo despertar en mí las fantasías más
variadas. Ya en nuestro tiempo el mero modo en que interpreta su rol
cada uno está completo. Zapato tímido o zapato llamativo,
zapato descuidado o zapato listo.
© ::victor almazán guasch:: habla@yambria.org :: girona:: 2005 |